Seis de cada 10 ejecutivos mexicanos padece altos niveles de estrés, por lo que el agotamiento es la próxima pandemia que afrontarán las compañías, advirtió el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE Business School).

El IPADE alertó de los riesgos del «síndrome de desgaste profesional» o «del trabajador quemado», un nuevo término que se refiere al agotamiento provocado por el trabajo y el estrés, que ha incrementado durante la pandemia de la covid-19.

«El ´burnout» está directamente relacionado con la productividad y en este contexto se está viendo que muchos empleados, especialmente quienes tienen hijos o cuidan de otros, pueden tener dificultades para alcanzar las expectativas de desempeño», de acuerdo con Jorge Llaguno, profesor de Factor Humano del IPADE.

MUJERES, LAS MÁS AFECTADAS

La crisis ha afectado de modo desproporcionado a mujeres y a trabajadores, pues la pandemia causó la salida de 1,6 millones de personas de la fuerza laboral (PEA), de las que 84 % eran mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Las mujeres tienen 1.5 veces más probabilidades que los hombres de padecer «burnout» porque además de su profesión cargan con tareas domésticas y de cuidados, dijo Yvette Mucharraz, directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE (CIMAD).

Dio como referencia que, de acuerdo con el Coneval (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), el número de horas reportadas de trabajo no remunerado para las mujeres en México (en 2018) fue de 49,8 horas semanales dedicadas al hogar y al cuidado de otros.

Los especialistas del IPADE citaron una encuesta de Flexjobs que encontró que el 75% de las personas reportó sentirse agotada física y mentalmente (con «burnout«) en agosto de 2020, de las que 40 % lo atribuyó específicamente a la pandemia de covid-19.

IMPACTO FUERA DE MÉXICO

Sobre el impacto del «burnout» por generación, un estudio de Indeed en Estados Unidos descubrió que el mayor impacto es para los más jóvenes, pues 59 % de los millenials y 58 % de la generación Z ha reportado agotamiento físico y mental.

Los profesores advirtieron de desafíos creados por la crisis de la Covid-19 en gestión del talento humano porque solo una minoría de las empresas ha considerado ajustar las expectativas de desempeño del negocio o de los empleados.

Para evitar el «síndrome del trabajador quemado», los expertos recomendaron:

-Proporcionar herramientas para el trabajo remoto

-Ampliar los servicios de salud mental

-Involucrar en tomas de decisiones a los más afectados

-Ajustar las expectativas al contexto realista

Causas

El principal detonante del síndrome de burnout es el entorno laboral y las condiciones de trabajo.

El empleado que está expuesto de manera continua a, entre otros, altos niveles de estrés, carga de trabajo excesiva, poca autonomía, malas relaciones en el trabajo y ausencia de apoyo en su entorno, falta de formación para desempeñar las tareas, etc., puede llegar a padecer un estrés crónico que acabe provocando el burnout. Por ese motivo, el vínculo entre el estrés y el burnout es muy fuerte.

La principal diferencia entre burnout y estrés, según Iván Fernández Suárez, profesor del Máster en Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), «es que el estrés no siempre es negativo; en muchas ocasiones nos permite ser más efectivos, reaccionar mejor, rendir más…». En cambio, el síndrome de estar quemado, que es «un desajuste continuado entre las demandas y capacidades físicas y mentales del organismo», siempre es negativo.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *