Pandemia ha dejado, en un año, entre 18% y 20% más de huérfanos, asegura la investigación

La pandemia de COVID-19, que en Estados Unidos (EEUU) ha causado ya más de medio millón de muertes, dejó hasta febrero a entre 37 mil y 43 mil niños sin al menos uno de sus dos padres, según estimaciones de una investigadora de la Universidad de Stony Brook, publicada en la revista JAMA de pediatría.

El estudio, dirigido por Rachel Kidman, advierte de que “los niños que pierden a uno de sus padres corren un riesgo elevado de sufrir un duelo traumático, depresión, malos resultados educativos, muerte involuntaria y suicidio”, consecuencias “que pueden persistir hasta la edad adulta”, según el artículo de la revista JAMA de pediatría.

Los autores comparan esta situación con los atentados terroristas contra las Torres Gemelas en 2001, asegurando que dicho siniestro dejó a 3 mil niños sin uno de sus dos familiares.

Pérdidas en un momento de aislamiento social

Advierten además de que estas pérdidas debidas a la pandemia tienen lugar en un momento de aislamiento social, dificultades de funcionamiento en las instituciones y problemas económicos “que pueden dejar a los niños en duelo sin el apoyo que necesitan”.

El estudio combina datos sobre la mortalidad durante COVID-19 con información sobre las redes de parentesco para cuantificar cuántos niños entre 0 y 17 años en Estados Unidos han perdido a uno de sus padres.

Pandemia ha dejado, en un año, entre 18 % y 20% más de huérfanos

De este modo, concluyen que la pandemia ha dejado, en un año, entre un 18 % y un 20% más de huérfanos que lo que suele ser habitual.

Niños afroamericanos son los más afectados

El informe también sostiene que los niños afroamericanos son los que más se han visto afectados y detalla que si bien los menores afroamericanos representan el 14% de la población, un 20% de estos niños ha perdido a al menos uno de sus dos padres.

“Las consecuencias de la pandemia de COVID-19 en los niños, desde el aumento de la violencia física hasta la inseguridad alimentaria, dejarán una huella en esta generación. Mostramos que los niños también están experimentando cada vez más la muerte de los padres, lo que puede tener consecuencias graves y duraderas”, dijo la doctora Kidman, de la Universidad de Stony Brook.

Con información de EFE

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *