COVID-19 y el problema de abrir la economía sin las precauciones necesarias

Houston se convirtió en lo que fue Nueva York a principios de la pandemia

Houston es una de las ciudades con mejores hospitales en Estados Unidos. Su calidad hospitalaria ha hecho que esta ciudad sea modelo para muchas que buscan algo similar. Ir a Houston era sinónimo de encontrar los mejores hospitales y los mejores doctores. Cardiólogos, especialistas en cáncer, pediatras con estudios muy especializados, eso y más se podía encontrar en Houston. Todo esto haría pensar que esta ciudad texana, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos, tendría alguna conciencia diferente sobre el COVID-19, pero no ha sido así.https://tpc.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html?n=0

Houston es una de las ciudades con más casos de COVID-19 en Estados Unidos. Se podría decir que se convirtieron en lo que fue Nueva York a principios de la pandemia. Los casos de contagio aumentan exponencialmente, y una ciudad con una de las mejores infraestructuras hospitalarias de nuestro vecino del norte se está quedando sin camas para poder atender a los pacientes con COVID-19.

El 1 de mayo, el gobernador Greg Abbott decidió abrir los negocios, volviendo a la antigua normalidad. La falta de medidas preventivas y la inconsciencia de muchos han hecho que esta vuelta a la normalidad sea un caos.

Si suma los eventos que pasaron después del 1 de mayo podrá darse cuenta de que el aumento en el contagio se hizo exponencial por la convivencia. Día de las Madres, Memorial Day, las protestas por George Floyd y los festejos del 4 de julio y la apertura de actividades económicas no esenciales han aumentado el número de contagios exponencialmente.

El exceso de confianza de las autoridades y de los ciudadanos han hecho que estos números aumenten de una manera descontrolada, haciendo que cada día se vea más lejano llegar al pico de la curva de contagios. Las autoridades siguieron permitiendo la apertura de negocios a pesar de que los números de contagio iban en aumento. El promedio de hospitalizaciones diarias por COVID-19 en Houston ha aumentado a casi 300 diarias. Muchos hospitales han tenido que abrir espacios para atender a pacientes con Coronavirus al llenar su capacidad instalada. Súmele a esto la necesidad de personal para atender a los pacientes con COVID-19, la situación actual se está volviendo caótica.

El gobernador Abbott ha reculado y ha vuelto a cerrar ciertos negocios no esenciales, pero no ha sido suficiente como para bajar los números de contagios y muertes en el estado.

Se podría pensar que los afectados por esto son la población de la tercera edad, los obesos y las personas con enfermedades crónicas, pero no es así. En varios medios de Houston se reporta que el grupo poblacional que más a aumentado los números de contagios y muertes son los de 20 a 29 años y los de 30 a 39 años, cada uno de estos grupos con más de 8 mil contagiados.

A pesar de todos estos números, las autoridades no han hecho obligatorio el uso de cubrebocas y muchas personas no lo usan porque sienten que están atentando contra su libertad de elección.

Para que pudiera llegar a existir una inmunidad contra el virus del COVID-19 tendría que estar vacunada al menos el 60% de la población. Claro, antes que esto tendría que haber una vacuna que sea efectiva. The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research realizó una encuesta donde el 20% de los encuestados no se pondría la vacuna y el 31% no está seguro de ponérsela.

Las razones por las que no se la pondría van desde que es una vacuna nueva sin pruebas exhaustivas, hasta que es una manera para que el gobierno controle a las personas.

Al final se tendría que convencer a un parte de los que no se pondrían la vacuna para conseguir la barrera inmunológica contra el COVID-19.

No tenemos la infraestructura hospitalaria, ni los recursos como los que tienen en Estados Unidos. Si hemos sido un poco más disciplinados en ciertos temas, como el uso del cubrebocas y la vuelta a las actividades no esenciales, pero existen grupos de personas que parece que no lo entienden.

En redes sociales abundan fotografías de personas en reuniones, fiestas y lugares donde no se puede controlar y mucho menos evitar el contacto con otras personas. En estas reuniones no se están tomando las medidas necesarias, y al no tomarse el riesgo de posibles brotes está latente.

Los jóvenes son los que menos cuidados tienen al sentirse inmunes solo por la edad. Ya vimos lo que pasó en Houston y lastimosamente es algo que también pudiera pasar con los jóvenes que no están tomando el tema del COVID-19 como algo serio.

Esperemos que las autoridades pongan mano firme con las medidas sanitarias para controlar la propagación del virus, la más sencilla es la de cubrebocas obligatorio.

En cuanto a la vacuna, sería interesante hacer una encuesta como la de la AP para saber cuántas personas en México se podrían la vacuna. ¿Usted se pondría la vacuna? ¿Quién cree que no se la pondría?

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