Minatitlán, Ver.- A sus 49 años -y sin que aún lo sepa- Deckar Israel es aplaudido por haber cerrado las válvulas de las líneas de transferencia en la refinería “Gral. Lázaro Cárdenas” de Minatitlán. Su acto evitó que un incendio causara daños más severos la tarde del siete de abril. 

A pesar de que su foto no se hizo viral como la de su compañero, quien se observa cerrando una válvula de paso, compañeros de trabajo y familiares confirmaron que Deckar Hernández Soto fue el encargado de hacer el cierre general de la válvula de succión, arriesgando su vida.

La señora Matilde Soto, madre de Deckar, asegura que no es la primera vez que su hijo desafía a la muerte para prevenir una mayor desgracia en la factoría.

Deckar es trabajador de guardia en la central de bomba de almacenamiento de la refinería, donde labora desde que tenía 16 años.

Hoy está postrado en una cama del hospital regional de Petróleos Mexicanos (Pemex) en esta ciudad, tras sufrir quemaduras de segundo grado, por la conflagración registrada la tarde del miércoles.

“Yo le agradezco a Dios que le estén tomando en cuenta su trabajo. Ya le iban a dar de alta, pero al final dijeron que no porque tiene quemaduras de segundo grado y cuando se cayó se lastimó la frente”, dijo la madre de Deckar.

Al escuchar la primera de cinco explosiones en diferentes colonias de Minatitlán, Matilde entró en angustia. Sin embargo, no dudó en acudir al acceso principal de la refinería, para saber cómo se encontraba su hijo.

“Me acordé que él estaba trabajando y yo sentí que estaba él en peligro, fui a buscarlo para ver cómo estaba, pero la ambulancia ya había entrado y se lo llevaron al hospital”, narró con lágrimas la señora.

Siniestros a los que sobrevivió Deckar

Aunque para muchos es parte del trabajo que Deckar debió realizar, su madre dice que siempre se ha preocupado por los demás y asegura que “está dispuesto a dar la vida por las personas, así como yo”.

El 30 de junio del año 2015, alrededor de las 10:30 horas, se presentó una fuga de ácido sulfhídrico en la refinería Lázaro Cárdenas, la cual dejó varios trabajadores intoxicados.

Ese fue el primer siniestro al que Deckar sobrevivió, aunque formó parte de la lista de trabajadores lesionados por vez primera en su historial laboral dentro de Pemex.

“El quedó con sus codos y rodillas hinchadas, además estaba quedando como trastornado, pero después lo atendieron en Villahermosa y ahí lo atendieron”, dijo su madre.

Su segundo percance ocurrió meses después cuando se incendió otro tanque de almacenamiento en la refinería, Deckar de nueva cuenta se encontraba de guardia.

Arriesgó su vida para cerrar las válvulas del tanque y evitó una mayor explosión. Resultó ileso en este segundo hecho.

Su vida no está en riesgo

Padre de cuatro hijos, en agosto cumplirá 50 años, lo que hoy agradece su madre aun cuando no ha tenido la oportunidad de verlo después del incendio en la refinería.

Desde su vivienda, ubicada en la colonia Playón Sur de Minatitlán, Matilde cuenta que su hijo es una persona que nunca falta a sus guardias, pues asegura que primero está el bienestar de sus hijos.

“Él es un buen hijo, muy amigable y trabajador. Yo aquí estoy con mis hijos, no me gustaría que nada le pasara, porque si él se muere yo me quito la vida, porque yo quiero mucho a mis hijos”, expresó.

Para Deckar no hubo tiempo de tomar una fotografía, pues estaba en el punto donde se originó el siniestro, del cual todos corrieron menos él. 

Por suerte su vida ya no está en riesgo, y su madre le envió un mensaje:

“Yo te digo Deckar que le eches ganas, porque tú sabes que yo siempre he estado para ustedes, y quiero verte como siempre; has sido para mí un buen hijo y aquí te espero”.

Por admin

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