Xalapa, Ver.- Integrantes de Colectivos de Búsqueda de Xalapa exhibieron que la inhumación de cuerpos en el panteón de Palo Verde en la capital del Estado, es irregular, lo que ha hecho que ese espacio se convierta en una “fosa clandestina” con el aval de las autoridades.

El seis de junio se denunció que Ricardo Guzmán Pérez, quien desapareció el 27 de octubre de 2011 en Xalapa -hallado unos días después en la barranca El Boquerón, municipio de Banderilla– fue enviado a la fosa común de Palo Verde, sin embargo, Servicios Periciales no notificó a la familia.

El 26 de marzo de 2021 su hermana Áurea Guzmán Pérez revisó un acervo fotográfico de periciales, y pese a la baja calidad de las fotos, logró identificar algunas características de su hermano. En ese momento pidió la inhumación y nuevas pruebas de ADN, pero la Fiscalía no ha realizado ningún trámite.

Al respecto, Sara González Rodríguez y María Elena Gutiérrez plantearon que, con el permiso de las autoridades estatales, el panteón Palo Verde podría ser considerado la fosa clandestina más grande de Veracruz.

González Rodríguez, quien busca a su hijo Ivanhoe Mass González –desaparecido desde el 14 de marzo de 2010 en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río-, planteó que los panteones de la ciudad de Xalapa se pudieron registrarse inhumaciones ilegales, con el aval de las autoridades estatales y municipales.

“Son fosas clandestinas disfrazadas de fosas comunes. En todos los panteones tenemos conocimiento de que hay fosas clandestinas del mismo gobierno”.

En el periodo de Elizabeth Morales García, presidenta municipal de Xalapa del 2011 al 2013, otorgó espacios de forma irregular, “mandó a ocupar todos los pasillos, ella vendió todos los pasillos donde pusieron no sé cuántos cuerpos, no sabemos ni quiénes son y que posiblemente allí pueda ser la mayor fosa de todos los panteones de Veracruz y esto es indignante”.

María Elena Gutiérrez, quien busca a su sobrino Rafael Espinosa Gutiérrez, recordó que desde el 2016 iniciaron las búsquedas de cuerpos de desaparecidos al interior del camposanto mencionado.

Durante la búsqueda del cuerpo de Gemma Mávil, secuestrada a sus 29 años el 3 de mayo de 2011 en Xalapa, descubrieron otros cuerpos en las exhumaciones.

“El panteón Palo Verde es tiradero de cuerpos, inhuman cuerpos de periciales, sin datos, sin fotografías, sin descripción de cómo estaba el cuerpo cuando fueron levantados. Tienen que dejar eso guardado para que la familia pueda identificarlos”.

María Elena Gutiérrez mostró una lista de oficial con el nombre de 114 personas inhumadas en el periodo 2010-2016, que no están incluidas en carpetas de investigación de la Fiscalía, lo que limita poder identificarlos.

Ese hecho, revela que la fosa común no es un lugar de resguardo, se convierte en fosa clandestina, lo que violentan los derechos humanos de las personas desaparecidas y las familias que los buscan.

“Queda claro que Periciales y los responsables del panteón municipal saben el cochinero que hay y por eso no abren, por eso no exhuman”.

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