Como parte de un trabajo de investigación que desarrolla en el Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca) de la Universidad Veracruzana (UV), Omar Antonio Hernández Dávila realizará acciones de restauración de la vegetación en ambientes riparios en la región de Coatepec. 

El posdoctorante explicó que las franjas riparias aluden a la vegetación que crece en la ribera de los ríos, y en el centro de Veracruz pueden encontrarse rodeadas por campos ganaderos, ciudades o industrias.  

Su proyecto se titula “Ecología de la restauración de franjas riparias del bosque de niebla del centro de Veracruz”, el cual estará asesorado por el investigador Lázaro Rafael Sánchez Velásquez. 

Será la primera vez que el joven biólogo hará dicha labor, para la cual espera contar con el respaldo de los integrantes del Fideicomiso Coatepecano para la Conservación del Bosque y del Agua (Fidecoagua) de ese municipio, con quienes ya se ha puesto en contacto para iniciar el proyecto. 

En estos remanentes de vegetación aún se puede apreciar una gran diversidad de especies de plantas, aves, anfibios y muchas interacciones, a pesar de estar fragmentados. 

En cuanto a los beneficios y servicios ambientales que aportan, se sabe que la vegetación riparia coadyuva en el control de la contaminación del cauce, inundaciones y estabilización de orillas, por mencionar algunos. 

Debido a su importancia, es necesario emprender acciones de conservación y restauración de su componente arbóreo. Su recuperación impactará en el incremento de la biodiversidad y favorecerá la conexión entre diferentes fragmentos a lo largo del paisaje, en un mediano y largo plazo, dijo el investigador. 

Omar Hernández espera iniciar este trabajo entre junio y julio de este año, en franjas riparias de la localidad Tapachapan, municipio de Coatepec. 

Para tal fin empleará algunas especies de plantas aptas para la restauración del bosque de niebla, entre ellas: Liquidambar styraciflua (Liquidámbar), Alnus acuminata (Ilite), Meliosma alba (Palo blanco), Styrax glabrescens (Azahar de monte) y especies del género Quercus (encinos), entre otras. 

También es recomendable utilizar algunas especies de plantas que puedan atraer a diferentes animales (como aves y murciélagos) y que, mediante el consumo de frutos, lleven a cabo la dispersión de semillas. 

Este proceso ecológico es importante para recuperar y regenerar ambientes ya degradados y fragmentados por diferentes motivos y actividades, generalmente antrópicas. 

Actualmente, algunas de las especies de plantas que serán utilizadas en este proyecto se encuentran resguardadas en el vivero de Pronatura Veracruz, organización dedicada a la conservación de la flora, fauna y los ecosistemas prioritarios. 

Es importante mencionar que este organismo se ha comprometido con la donación de dos mil plantas para restaurar franjas riparias. 

Con esta idea, el investigador egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y de la maestría y doctorado del Instituto de Ecología, A.C. (Inecol), buscará un acercamiento con beneficiarios del Fidecoagua para involucrarlos en el proyecto, pues es un sector comprometido con la conservación y empáticos con temas ecológicos; sin ellos será difícil realizar con éxito este proyecto. 

Otro de los componentes de la investigación, aparte de la ecología de la restauración, tiene que ver con actividades de difusión y transmisión de conocimientos sobre las franjas riparias, así como de la importancia de conservarlas y restaurarlas. 

Con relación a la estancia posdoctoral que realiza en Inbioteca desde octubre de 2022, y con una duración de dos años, el joven oriundo de la ciudad de Puebla comentó que anteriormente ya había colaborado como asistente en este instituto, durante un lapso de tres años. De ahí se animó a cursar el doctorado en el Inecol con un tema enfocado en la ecología de franjas riparias. 

Comentó que las estancias posdoctorales representan una gran oportunidad de seguir desarrollándose como investigador. 

“Si queremos resolver los diferentes problemas ambientales que existen en la actualidad, debemos estar comprometidos con la ciencia y con la divulgación de nuestras investigaciones, de esta manera podemos crear conciencia sobre la importancia de los distintos ecosistemas” recalcó Hernández Dávila. 

“Estoy agradecido con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Inbioteca por la oportunidad de continuar creciendo como profesionista”, puntualizó.

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